Proyecto de Construcción de Viviendas Sociales

 

I.- ALGUNOS ASPECTOS DE LA POLITICA HABITACIONAL

Para que la vivienda responda a sus funciones debe cumplir con un mínimo de requisitos materiales y de acceso a redes de servicios básicos e infraestructura de equipamiento comunitario. A nivel social, el parque habitacional debe permitir a cada familia satisfacer estas necesidades, en condiciones mínimas y, no menos importante, con autonomía residencial, lo que implica que cada hogar requiere una vivienda independiente, por lo que deberían existir en cantidad suficiente para que todos los hogares puedan acceder a una casa.

Sin embargo, este desafío que se plantea a nivel nacional es muy difícil de cumplir, más aún cuando se trata de comunas en que el valor de suelo sobrepasa cualquier posibilidad de compra por parte del Estado. Son, en este sentido, necesarias las alianzas con los municipios y el sector privado, única manera de iniciar un camino de análisis de posibles soluciones habitacionales concretas. Así mismo, al contemplar soluciones habitacionales que presenten condiciones mínimas, cabe cuestionarse, a que se alude: ¿a privilegiar la cantidad por sobre la calidad?, reflejado ello en algunas experiencias de construcción de viviendas de poco metraje; ¿a privilegiar la calidad de la construcción?, ¿o a brindar soluciones habitacionales que no incorporan equipamiento comunitario?.

Mirando nuestra historia, es necesario recordar que los programas de "saneamiento de poblaciones" implementados en Chile a partir de 1978 incluían, en muchos casos, operaciones de erradicación. Lo Barnechea no estuvo ajena a ellos, ya que debido a las inundaciones generadas por las intensas lluvias y a los riesgos contínuos de desborde del Río Mapocho, muchas familias fueron trasladadas a otras comunas de la Región Metropolitana con los consiguientes efectos en la vida personal y familiar. Gran parte de estos grupos familiares regresaron, dejando abandonadas sus casas o traspasándolas sin mayor trámite. Los niveles de delincuencia y los estilos de vida diferente se unieron para "evitar" que estos programas fueran exitosos. Así sucedió también con otros asentamientos a lo largo del país.

A fines del período del gobierno militar, el déficit cuantitativo y cualitativo de viviendas revela la existencia de una brecha, no superada hasta ese momento, entre la producción de soluciones habitacionales y el aumento anual de las necesidades por crecimiento de la población y deterioro del parque existente. La producción anual era de 32.000 soluciones, alcanzando a 42.000 si se consideraba el aporte del sector privado. A la vez se estimó que para detener la expansión del déficit deberían proveerse alrededor de 100.000 soluciones anuales a partir de los años noventa.

Posteriormente, los gobiernos de la concertación definieron su política habitacional con un carácter participativo y solidario, debiendo los programas privilegiar la participación activa de las familias beneficiarias en el diseño y ejecución de las soluciones , y posteriormente, en el mejoramiento de su vivienda y la construcción y mantención de los equipamientos comunitarios. Deberían incorporar, además, al sector privado (entendiendo por tal no sólo a las empresas constructoras y sector financiero tradicional, sino a ONGs y a organizaciones sociales comunitarias) en la ejecución y financiamiento de las soluciones.

En la práctica ¿cómo se canaliza esta participación activa y solidaria de los programas habitacionales?. ¿A través del subsidio?, ¿de la creación de nuevos programas?, ¿al aumentar la oferta habitacional?, ¿a permitir que cada uno elija el lugar donde quiere vivir?, etc.

Luego de varios años de esfuerzo en esta área, y en relación a los resultados logrados, si bien se pudo concluir que se avanzó en la reducción del déficit heredado, se amplió la capacidad de producción del sector construcción y se mejoró los mecanismos para dar alojamiento a los más pobres, la cantidad de familias sin casa que existen demandan aún mayores recursos.

La dimensión de estos déficits y el costo de la infraestructura requerida para superarlos sobrepasan ampliamente la capacidad del sector público, por lo que se plantea como necesario diseñar nuevos mecanismos de financiamiento que incorporen activamente al sector privado para absorber los déficits en plazos razonables.

Por otro lado, no se puede dejar de mencionar que la producción de viviendas cada vez se dificulta más por el agotamiento del suelo urbano disponible, lo que provoca el encarecimiento de las soluciones habitacionales y torna urgente encarar el problema de la infraestructura urbana, que demandan inversiones de gran envergadura, y de nuevas tecnologías en la construcción habitacional.

 

 

 

 

II.- ANTECEDENTES GENERALES DE LA COMUNA DE LO BARNECHA

 

La comuna de Lo Barnechea se encuentra ubicada al nororiente de la Región Metropolitana, limitando al norte con Colina y Los Andes, al sur con San José de Maipo, al oriente con Los Andes y San José de Maipo y al poniente con La Reina, Las Condes y Vitacura.

Geográficamente Lo Barnechea contempla los siguientes sectores:

  • Cuenca del Río Mapocho

En las riberas de este Río habitan preferentemente las familias de escasos recursos de la comuna, conformando los llamados campamentos.

  • Valle de La Dehesa

Sector rodeado de cerros presididos por la Cordillera de los Andes; se comunica al Valle de Santiago por una estrecha abertura interceptada por el Río. Zona que es objeto de grandes urbanizaciones para usuarios de buen nivel de ingreso.

  • Pueblo de Lo Barnechea

Es el principal asentamiento urbano de la comuna. Conserva su carácter original y sabor propio de lo tradicional.

  • El Arrayán

Asentamiento disperso a lo largo de las quebradas de los Ríos Mapocho y El Arrayán. De carácter residencial de nivel medio-alto; con vocación turística-recreacional por sus numerosos restaurantes, clubes, etc. Su origen es anterior al de los loteos realizados sobre terrenos agrícolas de La Dehesa.

  • La Montaña

Sector de un potencial enorme, casi inexplorado. Sus posibilidades mineras, de practicar deportes de invierno, de realizar actividades de esparcimiento y turismo constituyen sin duda expectativas de la mayor envergadura.

La población comunal en Lo Barnechea, según la proyección censal al año 2000, asciende a 71.226 habitantes. En 1992 habían 52.000 habitantes, lo que revela una alta tasa de crecimiento, dada no solo por los nacimientos, sino también por el gran número de familias que han inmigrado de otras zonas de la Región Metropolitana o del sur del país, especialmente de la IX y X regiones.

Esta población es mayoritariamente joven, siendo un 69,6% de ella personas con 39 años de edad o menos (49.546 habitantes). Lo anterior contribuye significativamente a elevar la demanda por soluciones habitacionales ya que las familias son jóvenes y se encuentran, muchas de ellas, en plena etapa reproductiva.

Actualmente en Lo Barnechea existen cuatro campamentos; Juan Pablo II, Las Lomas, San Antonio y Transitorio. En ellos viven cerca de 3.200 personas. En los próximos dos años, por la continuación del Proyecto Ermita de San Antonio, se radicarán los campamentos San Antonio y Transitorio. En el caso de Juan Pablo II y Las Lomas, cuya población alcanza a 2.300 personas, se está buscando alternativas para construir soluciones habitacionales definitivas. Hoy día, ambos sectores participan del Programa Chile Barrio.

 

 

III.- PROYECTO DE CONSTRUCCION DE VIVIENDAS SOCIALES

E R M I T A D E S A N A N T O N I O

 

INTRODUCCION

Esta experiencia surge como una iniciativa de unidad entre el sector público y privado ante la clara necesidad de mejoramiento de las condiciones de vida de muchos habitantes de la comuna. No solo de las familias que vivían en campamentos, sino que también de muchos allegados del "pueblo" de Lo Barnechea que vivían o viven en situaciones críticas.

La ribera del río Mapocho ha albergado por muchos años a familias que, primero por razones de trabajo asociadas al río, y luego por trabajo asociado a la comuna, o por simple interés de permanecer en el lugar, se han quedado, conformando con ello una gran población que luego comienza a demandar soluciones habitacionales más definitivas. Los niveles de allegamiento ascienden rápidamente ante la posibilidad de acceder a un puesto de trabajo de carácter más permanente por la cercanía con el sector de La Dehesa y las comunas de Las Condes y Vitacura.

El Proyecto de Construcción de Viviendas Sociales "Ermita de San Antonio" viene entonces a satisfacer la tan anhelada necesidad de una vivienda definitiva, pero para lograrlo no se dejan de lado las desconfianzas y temores existentes para con las autoridades municipales, y por tanto, para con sus funcionarios. Razones históricas y políticas afectan esta experiencia, además de variables sociales relativas a la organización y participación de la comunidad en el Proyecto, en sus distintas etapas y aspectos.

Ha sido permanente interés del municipio, desde su nacimiento en 1992, abordar la problemática habitacional de la comuna, tema que se considera uno de los problemas sociales más importantes que afecta a las familias de escasos recursos. La comuna de Lo Barnechea es sujeto de gran inmigración ya que ofrece una calidad de vida superior y un entorno tranquilo, condiciones arraigadas en su propia historia. Por ello el municipio ha priorizado el desarrollo de iniciativas y alianzas que se orienten a contribuir a la disminución del déficit habitacional.

En la Municipalidad de Lo Barnechea, la responsabilidad central en esta materia recae en la Dirección de Desarrollo Comunitario, unidad que se constituye en la cara visible ante la comunidad de los avances del Proyecto. En ésta Dirección la ejecución directa corresponde a los Asistentes Sociales, quienes interactúan con los pobladores e intermedian con otras unidades técnicas del municipio, como por ejemplo infraestructura, o con entidades externas como SERVIU Metropolitano.

DEL ORIGEN DEL PROYECTO

El Proyecto Ermita de San Antonio considera la construcción de cerca de 1.600 viviendas sociales en la ribera sur del Río Mapocho de la comuna de Lo Barnechea, entre los puentes San Enrique y La Dehesa. Este Proyecto nace en 1996, con la firma del convenio de colaboración entre la Fundación San José de La Dehesa, el Ministerio de Vivienda y Urbanismno y la Municipalidad de Lo Barnechea. En él se establece el acuerdo de construir soluciones habitacionales a postulantes de la comuna, radicando, por un lado, a más de 800 familias de los campamentos Quinchamalí y San Antonio, y beneficiando por otro, a más de 700 familias antiguas de Lo Barnechea, registradas en el listado de los Padres Trapenses.

 

DEL FINANCIAMIENTO DE LA SOLUCION HABITACIONAL

El aporte central de la Fundación San José es el terreno y un subsidio de apoyo al ahorro de cada grupo familiar. El Ministerio aporta los subsidios estatales para las familias involucradas, y a través de SERVIU ejecuta la construcción. La municipalidad también aporta un subsidio especial para cada familia y además dispone de los recursos para construir un parque en toda la ribera del Río, así como también construir un jardín infantil para 180 niños en edad preescolar y tres multicanchas. Además tiene la responsabilidad de coordinar los aspectos sociales y técnicos relativos al ahorro, traslados, despeje de la zona de construcción, organización de la comunidad, asignación de las viviendas, entre otros.

Para financiar la vivienda de cada beneficiario concurren su ahorro previo (mínimo 20 UF), un aporte de la Fundación San José de La Dehesa de 25 UF, al aporte del Municipio por 35 UF y el subsidio habitacional de SERVIU Metropolitano por 180 UF (Título VII, Decreto Supremo Nº 62/84). La diferencia con el valor de la vivienda es cubierta por el crédito hipotecario que asume cada grupo familiar.

 

DEL PROCESO DE CONSTRUCCION Y DE LAS TIPOLOGIAS DE VIVIENDA

El Proyecto ha considerado ser construido en cuatro etapas en los mismos terrenos donde se emplazaban los campamentos mencionados anteriormente. Es definido entonces como un proyecto de RADICACION que privilegia que las familias de escasos recursos permanezcan en su comuna.

 

 

El proceso de construcción de cada una de las etapas considera inicialmente el traslado de los habitantes de campamento en el sector involucrado en dicha etapa, hacia un Campamento Transitorio de 200 viviendas de material ligero, con terreno y servicios básicos completos, levantadas en las inmediaciones del lugar referido, campamento que alojará a las familias beneficiarias durante el tiempo que demore la construcción de sus soluciones habitacionales. Los terrenos que quedan despejados deben ser cerrados y limpiados por el Municipio, y posteriormente entregados a SERVIU para el comienzo de la construcción. Una vez finalizada ésta, se vuelve a trasladar a las familias beneficiarias desde el Transitorio hasta sus nuevas viviendas. En cada una de las etapas se repite el ciclo, por lo cual el Campamento Transitorio es reutilizado, realizándose obviamente el mantenimiento y las reparaciones aconsejables en cada caso. Se trata entonces, de una radicación en los mismos sectores donde los pobladores vivían originalmente.

Este campamento transitorio ha sido utilizado a la fecha por tres grupos de pobladores, considerando los despejes de terreno para la 1ª y 2ª etapas, y recientemente, en octubre del presente año, el traslado de familias necesario para iniciar la 3ª etapa de construcción. Una parte de este terreno también será utilizada para las viviendas definitivas y para el parque aledaño que bordea la ribera del Río Mapocho.

 

Tabla 1: TRASLADOS REALIZADOS POR EL MUNICIPIO

Familias trasladadas

A viviendas definitivas

Reubicaciones en campamentos

TOTAL

Octubre 1996

---

200

200

Diciembre 1998

306

190

496

Octubre 2000

275

100

375

TOTAL

581

490

1.071

El proyecto de construcción considera soluciones habitacionales de tres tipos: vivienda unifamiliar de 59 mts.2, departamentos de 47 mts.2 y departamentos de 45 mts.2. Además se incluye la construcción de una extensa área verde con juegos infantiles, un jardín infantil para 180 niños, sedes vecinales, paradero de locomoción colectiva, estacionamientos y plazas. Se destaca la implementación de un sistema de alumbrado público y domiciliario con cableado subterráneo.

 

 

 

DE LA ASIGNACION DE LAS VIVIENDAS

 

Del total de viviendas que incorpora el Proyecto, la Municipalidad se encarga de asignar a los beneficiarios de los campamentos Quinchamalí y San Antonio, y la Fundación San José de La Dehesa, de asignar a las familias antiguas del "pueblo" de Lo Barnechea inscritas en sus listados.

En el caso del Municipio, el proceso de asignación de las viviendas ha sido diferente al proceso normal con que asigna el Estado. Se ha innovado en un proceso mixto de asignación de las viviendas por tipología y afinidad. Se calcularon puntajes en base a los criterios de: nº de hijos, antigüedad en la comuna, antigüedad en el campamento y cantidad de ahorro, para asignar la tipología de viviendas, y posteriormente, en reuniones sucesivas, los propios postulantes participaron de la elección de sus vecinos y la ubicación específica de su solución habitacional.

 

DEL PROCESO ORGANIZACIONAL

 

El proceso de desarrollo el proyecto no ha sido fácil, dada la necesaria coordinación entre las instituciones involucradas y la permanente necesidad de participación que se requiere de los vecinos en las distintas etapas de implementación. Sin embargo, se está seguro que con esta iniciativa se contribuye significativamente al mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes de más escasos recursos de la comuna de Lo Barnechea.

En lo social ha sido fundamental el trabajo con las directivas de los pobladores ya que a través de ellas se coordinan la mayoría de las acciones y se canaliza la información necesaria para el desarrollo del Proyecto. Al mismo tiempo éstas han sido, con sus altos y bajos, instancias de organización que han planteado sus demandas, llegando incluso a realizar protestas e intentos de toma del recinto municipal. El manejo de situaciones de conflictos e intereses individuales por sobre los colectivos no han estado ausentes.

Por ser un Proyecto de radicación definitiva de sectores poblacionales de escasos recursos, inserto en una comuna en que viven muchas de las familias más ricas del país, ha sido foco permanente de críticas. La baja en la plusvalía de las propiedades aledañas a la zona de construcción ha sido una constante en los reclamos de vecinos que solo velan por sus intereses sin evaluar en ningún momento las necesidades de los otros o su derecho a obtener una solución habitacional digna.

Por lo mismo el tema de la integración urbana es difícil de plantear. Lo importante es que siempre ha existido la postura clara del municipio y de los profesionales que trabajan en él de mantener a los pobladores de estos campamentos en Lo Barnechea, ya que muchos de ellos son nacidos en la comuna o llevan muchos años en el sector.

Hitos centrales del proyecto han sido los periodos de traslado de las familias al campamento transitorio construído especialmente para albergarlas mientras se construyen las distintas etapas del Proyecto. Información y coordinación han sido palabras difíciles de conjugar en esta práctica. Los niveles de confianza hacen crisis, sobre todo por historias anteriores. El "rumor" es el principal enemigo.

Un último aspecto que atañe a lo organizacional y que no se puede dejar de mencionar es la implementación del sistema mixto de asignación de las viviendas. Luego de acordar con SERVIU que los asistentes sociales del municipio serían los que realizarían este importante proceso, se diseñó un sistema especial que permitía valorar aspectos técnicos para asignar una cierta tipología de solución habitacional, al mismo tiempo que considerar la opinión de los futuros asignatarios sobre sus posibles vecinos. Luego entonces de determinar la prioridad para ocupar una cierta tipología de vivienda, eran los mismos pobladores quienes elegían sus vecinos. Existen algunas experiencias en SERVIU de este tipo, pero con un número menor de familias. Esta experiencia, consideró utilizar este sistema para todos los casos entregados por el municipio, los que a la fecha han sido más de 580.

 

OTRAS FASES IMPORTANTES DEL PROYECTO

 

CAMPAÑAS DE POSTULACION Y AHORRO

Los procesos de campaña para que los pobladores de los campamentos beneficiados se inscriban en SERVIU, así como para que logren su ahorro previo, han sido permanentes durante los años que se implementa este proyecto en la comuna. Para ello varios profesionales y técnicos de la Dirección de Desarrollo Comunitario han debido organizarse para desarrollar las siguientes tareas:

  • Atención de casos en el Departamento de Vivienda
  • Visitas domiciliarias periódicas a las familias beneficiadas ("puerta a puerta")
  • Registro computacional del ahorro
  • Desarrollo de actividades recreativas
  • Coordinación con SERVIU por inscripción de postulantes
  • Reuniones grupales en terreno por orientación
  • Reuniones con dirigentes
  • Elaboración y distribución de material gráfico de apoyo a la campaña
  • Visitas de los pobladores a la casa y departamento pilotos
  • Actualización de planos de loteo de los campamentos
  • Reuniones periódicas de equipo técnico de Dideco

 

ELABORACION DE INSTRUMENTO DE ASIGNACION DE VIVIENDAS

Con el objetivo de dar plena formalidad y transparencia al proceso de asignación de las viviendas, se elaboró un Reglamento de Asignación de las Viviendas Sociales para el Proyecto Ermita de San Antonio, que contiene los criterios priorizados por el Concejo Municipal para la entrega de las soluciones habitacionales.

Este Reglamento estableció el procedimiento para la "asignación de la tipología" de las viviendas, según los siguientes criterios:

  • Nº de hijos que viven con el postulante
  • Años de antigüedad del postulante en la comuna (o cónyuge o conviviente)
  • Años de antigüedad del postulante en el campamento (o cónyuge o conviviente)
  • Cantidad de ahorro por sobre el solicitado (20UF)

Posteriormente se procedió al proceso de "asignación por afinidad" en el que en base a sucesivas reuniones con los pobladores, ellos elegían a sus vecinos y la ubicación específica de su casa o departamento.

 

PRINCIPALES APRENDIZAJES DE LA INTERVENCION PROFESIONAL

 

    • Participación v/s paternalismo: el tema de la participación social siempre es inherente al trabajo de los asistentes sociales. ¿Hasta qué punto la comunidad debe decidir o estar informada?. Eso es lo difícil de determinar.

Este Proyecto consideró la participación de los pobladores en la fase de ejecución, no en el diseño. En realidad la participación en la ejecución era esencial ya que al radicar los campamentos las familias debían aceptar ser trasladadas a un lugar de tránsito. Las metodologías de trabajo implementadas en este sentido fueron las correctas aun debiendo señalar que siempre es posible mejorarlas.

 

    • Confianza v/s desconfianza: este continuo fue el más difícil de trabajar. Valoraciones históricas y promesas no cumplidas habían mermado los niveles de confianza de la comunidad con respecto a las instancias municipales. Por otro lado los conflictos organizacionales en la comunidad no estuvieron ausentes, generándose divisiones internas y quiebres entre dirigentes que en su momento dificultaron los avances del Proyecto. ¿Cómo contribuir a la maduración de las organizaciones sociales?. En general, éstas no están preparadas para asumir y resolver conflictos.
    • Recursos públicos v/s recursos privados: esta experiencia sin duda es un ejemplo de integración de recursos públicos y privados, así como locales y regionales. De hecho, esta fusión permitió otorgar soluciones habitacionales de mejor calidad y tamaño; más dignas.
    • Integración comunal v/s desintegración: en una comuna con extremas diferencias sociales, la integración es un tema difícil. No se trata de construir viviendas sociales en La Dehesa, al lado de casas que cuestan más de $250.000.000. Lo que se quiere es facilitar accesos a una vivienda digna, con servicios básicos completos, con accesos viales adecuados, con espacios para el sano esparcimiento y recreación, entre otros. Se quiere romper con la identificación de los campamentos con la idea de marginalidad o transitoriedad.
    • Innovación en cuanto infraestructura: el Proyecto, en base a los recursos concertados, que significan mucho esfuerzo para las instituciones que participan y también gracias al mayor aporte de los pobladores, logra construir viviendas de mayor tamaño y con equipamiento comunitario (jardín infantil, multicanchas, centro de acogida, paradero de locomoción colectiva, parque con juegos infantiles).

El proyecto de construcción además cuenta con espacios comunes de encuentro y sistema de electrificación subterráneo, entre otros elementos.

    • Posibilidad de réplica: lo interesante de las experiencias en el terreno de lo social es que puedan ser replicadas, por supuesto cada una con sus matices diferentes. Este Proyecto es posible de repetir en lo que se refiere a la participación comunitaria, a la asignación de las viviendas por afinidad y la posibilidad de unir esfuerzos públicos y privados en torno a una necesidad tan esencial como es la vivienda.

 

DESAFIOS PLANTEADOS

 

    • Necesidad de potenciar la capacidad profesional de intermediar entre autoridades y pobladores como interlocutores válidos. Por ser técnicos que estamos en contacto directo con la comunidad debemos asumir la responsabilidad de que nuestras opiniones son rápidamente legitimadas y valoradas.
    • Necesidad de trabajar en equipo interdisciplinario. Durante los años de estudio no se nos enseña a trabajar en equipo; solo en grupo. Los profesionales del área social tenemos muchas fortalezas, pero también debilidades, y el trabajo en equipos interdisciplinarios nos compensa esto último. Además las demandas en lo social son muy complejas, debiendo ser capaces, cada vez más, de diseñar soluciones más completas.
    • Mejorar la capacidad para sistematizar las experiencias que desarrollamos. Si no se nos invita a exponer una experiencia no la escribimos. Esta acción debe ser permanente. Es la única manera que tenemos de profundizar en nuestro quehacer profesional, hacernos cuestionamientos e intentar responderlos.
    • Mejorar el desempeño de los profesionales del área social. Tomando los postulados de Covey el desempeño debiera orientarse más a:
    • Ser proactivo: actuar con más libertad en las decisiones que se toman
    • Tener un fin en mente: darle un sentido al desempeño profesional
    • Saber priorizar: moverse correctamente en el continuo de lo importante v/s lo urgente
    • Sinergizar: fomentar el trabajo en equipo (2+2=5)
    • Autorenovarse: especializarse / innovar

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Autor:
Farías Cerón, Elizabeth - Vásquez León, Marcelo